Título: Acuerdo por el que se emiten normas para el funcionamiento de los Centros de Diagnóstico y de Tratamiento para Menores
Mes y Año: 21/08/93

Al texto de la norma




Estado: Vigente
Tipo: Otros Instrumentos
Número:
País: MEXICO
Idioma: Español
Alcance: Nacional
Nº de artículos: 88 y 5 Transitorios







ACUERDO POR EL QUE SE EMITEN LAS NORMAS

PARA EL FUNCIONAMIENTO DE LOS CENTROS DE DIAGNOSTICO Y DE

TRATAMIENTD PARA MENORES

(Diario Oficial de la Federación del 20 de agosto de 1993).

CONSIDERANDO

Que el H. Congreso de la Unión decretó la Ley para el Tratamiento de Menores Infractores para el Distrito Federal en Materia Común y para toda la República en Materia Federal, publicada en el Diario Oficial de la Federación del 24 de diciembre de 1991.

Que es necesario regular el funcionamiento de los Centros de Diagnóstico y de los Centros de Tratamiento para Menores con el fin de encauzarlos dentro del más estricto respeto a los derechos humanos y de consolidarlos como instrumentos eficaces y humanitarios que proporcionen a los menores los elementos necesarios para que, al reintegrarse a su familia y a la sociedad, cuenten con un proyecto de vida creativo, digno y productivo. De esta manera podrá superarse la concepción tradicional de la punición o el castigo como única forma de trato hacia un núcleo social al mismo tiempo frágil y esperanzador.

Que es de interés público modernizar el funcionamiento de los mencionados Centros, a fin de que tengan capacidad de respuesta ante los complejos problemas que plantea la situación del menor en una de las ciudades más grandes del mundo, lo cual obliga a capacitar y actualizar permanentemente a los cuadros técnicos y administrativos que tienen a su cargo la responsabilidad

de reincorporar al menor a la sociedad; he tenido a bien expedir el siguiente:

ACUERDO QUE ESTABLECE LAS NORMAS PARA EL

FUNCIONAMIENTO DE LOS CENTROS DE DJAGNOSTICO Y DE

TRATAMIENTO DE MENORES:

CAPITULO I

DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 1°.-    las presentes normas regirán el funcionamiento de los Centros de Diagnóstico y de Tratamiento dependientes de la Dirección General de Prevención y Tratamiento de Menores de la Secretaría de Gobernación.

Artículo 2°.-    Para los efectos de las presentes normas, se entenderán por:

AREA DE PROTECCION: EI espacio físico a donde se remite transitoriamente a los menores como medida de protección, cuando su situación dentro de los Centros lo amerite.

CENTROS: Los Centros de Diagnóstico y de Tratamiento previstos por la Ley.

            CENTROS DE ATENCION ESPECIAL: Las unidades de tratamiento a donde se remite a los menores, previa evaluación del Consejo Técnico, cuando su conducta altere gravemente el orden o la estabilidad de los Centros.

CENTROS DE DIAGNOSTICO: Las unidades técnico administrativas encargadas de efectuar los estudios biopsicosociales del menor que, permitan obtener una visión integral del mismo, con el propósito de que el Comité Técnico interdisciplinario pueda determinar las causas de la conducta infractora y recomendar las medidas conducentes a la adaptación social del menor.

CENTROS DE TRATAMIENTO: Las unidades técnico administrativas encargadas de aplicar las medidas de tratamiento a que haya quedado sujeto el menor en internación, con la finalidad de lograr su adaptación social.

COMISIONADO: Autoridad encargada de .investigar las infracciones cometidas por los menores, que le sean turnadas por el Ministerio Público, así como de proteger los derechos e intereses legítimos de la sociedad.

CONSEJO: El Consejo de menores.

CONSEJO TECNICO: El órgano de los Centros de Tratamiento en el que se conjuntan las áreas técnicas interdisciplinarias de los Centros, cuyo objetivo es la elaboración del informe para la evaluación de las medidas que se apliquen al menor, desde el enfoque de las diversas disciplinas científicas.

DISEÑO: La elaboración del plan terapéutico que deba aplicarse al menor, desde el punto de vista de las diferentes disciplinas técnicas que intervienen para tal fin.

LEY: La Ley para el Tratamiento de Menores Infractores para el Distrito Federal en Materia común y para toda la República en Materia Federal.

REDISEÑO: La adecuación y actualización del plan terapéutico que recomienda el Comité Técnico Interdisciplinario, con base en la evaluación que de oficio realicen las áreas técnicas de los Centros.

REITERANTE: El menor que en virtud de resolución definitiva que haya causado estado, reingresa a los Centros de Tratamiento, para la aplicación de nuevas medidas de tratamiento.

TECNICOS: El personal calificado que tiene a su cargo el estudio, la orientación, coordinación y el seguimiento de las actividades que realicen los menores en los Centros, así como la evaluación de los resultados obtenidos a través de la aplicación de las medidas de tratamiento.

UNIDAD ENCARGADA DE LA PREVENCION Y TRATAMIENTO DE MENORES: La Dirección General de Prevención y Tratamiento de Menores de la Secretaría de Gobernación.

ZONA DE RETIRO: El espacio físico a donde se remite transitoriamente a los menores, con el propósito de inducirlos a la reflexión, cuando su conducta dentro de los Centros lo amerite.

Artículo 3°.-    Compete a los Directores de los Centros proveer al cumplimiento de las presentes normas, para cuyo fin dictarán las medidas necesarias para su exacta aplicación, bajo la coordinación de la Unidad Encargada de la             Prevención y Tratamiento de Menores.

En caso de duda, resolverá el Secretario de Gobernación, por conducto del titular de la mencionada unidad.

CAPITULO II

DE LOS CENTROS DE DIAGNOSTICO

Artículo 4°.-    Hasta en tanto se resuelva la situación jurídica de los menores que remita el Ministerio Público, serán ubicados en el área de recepción de los Centros de Diagnóstico. Se les practicará de inmediato un examen médico que determine su estado físico y mental; asimismo, el menor que lo requiera recibirá el tratamiento médico, psicológico y psiquiátrico que amerite el caso.

Los menores serán ubicados en áreas de acuerdo con su sexo, durante su estancia en la citada área de recepción.

Artículo 5°.- Los menores que se pongan a disposición de la Unidad de Prevención y Tratamiento de Menores, deberán ser informados sobre su situación jurídica y su derecho a declarar cuando estén asistidos por su defensor, su abogado o representante legal.

Artículo 6°.- Los menores que permanezcan en el área de recepción de los Centros de Diagnóstico, participarán en el programa de actividades formativas y recreativas que desarrollen los Centros, hasta en tanto se dicte la resolución sobre su situación jurídica.

Artículo 7°.-    Los menores que ingresen a los Centros de Diagnóstico para la práctica de los estudios biopsicosociales, serán informados de manera respetuosa y por escrito respecto del objeto de su estancia en los Centros, forma en que operan éstos, las reglas que deberán acatar durante su permanencia en los mismos y los derechos que les corresponden. De lo anterior deberá dejarse constancia por escrito, firmada por el menor y su defensor, la cual se integrará a su expediente.

Artículo 8°.- Los estudios de diagnóstico que se practiquen a los menores tendrán como finalidad obtener una visión integral del menor y de los factores biopsicosociales que determinaron su conducta. Dichos estudios se harán bajo su estricto apego a la ética profesional.

Artículo 9°.-    Cuando un menor esté sujeto a procedimiento en externación, deberá ser presentado por sus representantes legales o encargados, para que se le practiquen los estudios biopsicosociales. De no hacerlo, se comunicará al Consejero Unitario tal situación, quien dará vista al Comisionado y a su defensor o abogado para los efectos de su representación y determinará lo conducente.

CAPITULO III

DISPOSICIONES COMUNES A LOS CENTROS

Artículo 10.-   Cuando de los estudios que se practiquen en los Centros de Diagnóstico se determine que un menor presenta trastornos psíquicos permanentes, o enfermedad grave incurable, será canalizado de   inmediato a la institución competente y con el diagnóstico respectivo que emita ésta, el Consejero del conocimiento podrá decretar el sobreseimiento del caso, debiéndose fundar y motivar adecuadamente la resolución respectiva.

Cuando por sus condiciones físicas o mentales el menor requiera de atención médica especializada, previó dictamen técnico, se suspenderá el procedimiento a efecto de canalizar al menor a la institución médica que corresponda, hasta en tanto recobre las condiciones adecuadas para afrontar su procedimiento jurídico.

Artículo 11.- La Unidad encargada de la Prevención y Tratamiento de Menores procurará que la población de los Centros no exceda de su capacidad instalada, con el propósito de evitar el hacinamiento.

Artículo 12.-   Los menores deberán mantener limpias las instalaciones que utilicen de los Centros y habrá además un servicio de limpieza cotidiana a cargo de los Centros para las áreas restantes. Asimismo, deben darse a las     instalaciones los cuidados y el mantenimiento necesarios para evitar su deterioro y para mantener un ambiente sano y digno.

Se adoptarán las medidas necesarias para evitar las plagas de todo tipo, con tal propósito, se realizarán fumigaciones periódicas. Al hacerlo se protegerá a los menores de intoxicaciones y contaminaciones.

Artículo 13.- Los depósitos de basura y desperdicios deberán estar cerrados y alejados de los lugares en que se elaboran y consumen alimentos. Se cuidará que la basura sea retirada con la debida frecuencia para evitar contaminación.

Artículo 14.-   Los Centros deberán contar con suministro de agua potable todo el día para consumo de los menores, con sanitarios en buenas condiciones de higiene, regaderas suficientes con agua caliente y fría, así como áreas adecuadas de descanso en condiciones higiénicas y de comodidad. A tal efecto, y de acuerdo con las previsiones establecidas en el Presupuesto de Egresos de Federación, la unidad administrativa competente de la Secretaría de Gobernación programará los recursos presupuestales correspondientes.

Artículo 15.-   Todos los bienes y servicios que se proporcionen a los menores en los Centros serán gratuitos.

CAPITULO IV

DEL PROCEDIMIENTO EN INTERNACION

Artículo 16.- De conformidad con los criterios de clasificación establecidos por la Ley, los Centros formarán grupos homogéneos de menores para su ubicación en los mismos y en especial en el área de dormitorios. De acuerdo con el comportamiento del menor se podrá reclasificar su ubicación.

Artículo 17.-   No se prolongará el internamiento de los menores por el solo hecho de no tener familia o quién responda por ellos. En este supuesto, se solicitará la colaboración de instituciones asistenciales del sector público o privado para apoyar al menor en su sobrevivencia y educación o bien, se le procurará un hogar sustituto.

La Unidad de Defensa de Menores canalizará a los menores sin familia a hogares sustitutos cuando no queden sujetos a internamiento.

Artículo 18.-   La Unidad encargada de la Prevención y Tratamiento de Menores torgará toda clase de apoyos a la Unidad de Defensa de Menores para que los Defensores puedan ejercer correctamente su función, y les proporcionará un local adecuado dentro de los propios Centros, de acuerdo con su capacidad instalada, así como el mobiliario y enseres que para el efecto requieran.

Artículo 19.-   Los Defensores podrán visitar a los menores cualquier día del año, en horas hábiles y después de éstas, previa autorización del Director del Centro, en todo caso, deberán registrarse e identificarse al ingresar y egresar del Centro. La violación a esta disposición deberá ser reportada ante el titular de la Unidad encargada de la Prevención y Tratamiento de Menores, a fin de que dicte las medidas procedentes.

Artículo 20.- Los menores tendrán privacidad en sus entrevistas con sus Defensores o abogados, para lo cual se deberá contar con locales adecuados.

Artículo 21.-   Cuando la conducta del menor altere de manera grave el orden o la estabilidad de los Centros, el Director respectivo levantará un acta administrativa en presencia de dos testigos de asistencia y, previo desahogo del derecho de audiencia y defensa, se turnará el caso al Consejo Técnico, quien analizará el caso y rendirá su informe al Comité Técnico Interdisciplinario. Previo dictamen de éste, se podrá enviar al   menor a los Centros de Atención Especial, mediante resolución fundada y motivada del Consejo Unitario.

            Tratándose de infracciones de gravedad, y tomando en consideración las circunstancias en que se cometieron, así como el bajo nivel de adaptación detectado en el menor durante su estancia en el Centro de Diagnóstico respectivo, se podrá solicitar por la Unidad encargada de la Prevención y Tratamiento de Menores al Consejero responsable, que en el caso de que se le sujete a medida de tratamiento en internación, sea canalizado directamente al Centro de Atención Especial.

Artículo 22.-   Los derechos, obligaciones, correcciones disciplinarias y los procedimientos de aplicación de las sanciones, se darán a conocer a los menores en forma clara y sencilla de manera verbal y por escrito, desde el momento de su ingreso a los Centros. Tratándose de menores que no hablen el castellano, deberán contar con la asistencia de un traductor.

Artículo 23.-   Los valores y objetos personales de los menores que ingresen al área de recepción de los Comisionados serán resguardados, previo registro en dicha área, y les serán devueltos a los menores al finalizar las medidas de tratamiento o a algún familiar debidamente identificado, en el momento que lo requieran, con la autorización del menor.

Artículo 24.- El menor deberá recibir en los Centros un trato respetuoso. El personal que labore en dichos Centros se abstendrá de utilizar palabras inadecuadas o asumir actitudes que ofendan su dignidad como persona, así como agredir física o psicológicamente al menor.

Artículo 25.- La correspondencia que reciba el menor deberá abrirla en presencia de una autoridad del Centro, sólo para el efecto de comprobar que por ese conducto no se le envíen objetos cuyo introducción esté prohibida.

El menor podrá enviar correspondencia al exterior para lo cual se le otorgarán los apoyos que requiera.

Artículo 26.-   Los Directores de los Centros proporcionarán las facilidades necesarias para que los menores reciban en forma voluntaria y periódica la visita de ministros del credo que profesen; establecerán un espacio idóneo para           la celebración de cultos, y con respeto y tolerancia velarán porque en éstos, como en otros eventos de carácter comunitario, no se altere el orden y la seguridad de los Centros.

Artículo 27.- Los menores que ingresen a los Centros tendrán las obligaciones siguientes:

I.-        Acatar las normas internas de organización y funcionamiento de los Centros;

II.-       Tratar con respeto a sus compañeros, visitantes y al personal de la Institución;

III.-      Utilizar adecuadamente las instalaciones de la Institución y el material que se les proporcione para sus uso personal;

IV.-     Cumplir puntual y ordenadamente con el programa de actividades establecido en él Centro de adscripción;

V.-       Atender su arreglo personal y condiciones de higiene;

VI.- Guardar el orden y respeto debidos en las actividades que desempeñen, así como abstenerse de amenazar o agredir a sus compañeros o personal del Centro, de manera física o verbal, y;

VII.- Informar a las autoridades del Centro respectivo sobre cualquier situación que altere el orden, ponga en peligro su integridad física, la de sus compañeros o la del personal de la institución.

Artículo 28.-   Está prohibido a los menores la posesión, tráfico, adquisición o consumo de cigarrillos, tabaco, bebidas embriagantes, psicotrópicos, enervantes o estupefacientes, así como la elaboración, posesión o utilización de armas o de sustancias u objetos peligrosos, sin perjuicio de que, en su caso, se dé vista a la autoridad competente.

Tampoco podrán los menores realizar actos de comercio o intercambio de objetos que estén bajo su resguardo o responsabilidad, adjudicárselos o retenerlos por medios no idóneos.

CAPITULO V

DE LOS CENTROS DE TRATAMIENTO

Artículo 29.-   Las resoluciones de evaluación que emitan los Consejeros Unitarios, respecto de los menores sujetos a tratamiento, deberán basarse en la evolución que se observe en los mismos, conforme a las medidas que se les apliquen y los informes que rinda el Consejo Técnico. Para tal fin, los Consejeros deberán efectuar visitas periódicas a los Centros de Tratamiento, lo que les permitirá valorar con el apoyo del área técnica la dinámica de las mencionadas medidas.

Artículo 30.-   Quienes apliquen las medidas de tratamiento no están autorizados para modificarlas. Cuando se estime conveniente modificarlas, deberá formularse solicitud fundada ante el Consejero Unitario quien, con base en el dictamen del Comité Técnico Interdisciplinario, resolverá lo conducente.

Artículo 31.-   Cuando los informes que rindan los Consejos Técnicos de los Centros de Tratamiento, presenten una perspectiva favorable para el menor, sea para el rediseño de las medidas de tratamiento, el otorgamiento de estímulos o la terminación de las propias medidas, dichos informes deberán ser valorados por el Comité Técnico Interdisciplinario y los Consejeros Unitarios, en el sentido que más favorezca al menor.

Artículo 32.-   En los Centros de Tratamiento se propiciará la interrelación del menor con su familia a través de la comunicación, la convivencia y la participación en las actividades que realizan diariamente los menores, como parte integral de su tratamiento y mediante la formación de brigadas de apoyo familiar.

Artículo 33.-   El Consejo Técnico de los Centros actualizará periódicamente la información sobre el tratamiento, en forma tal que se obtenga una visión interdisciplinaria del caso. Con base en esta dinámica del tratamiento y los informes que al respecto rinda el Consejo Técnico de los Centros, previo dictamen del Comité Técnico Interdisciplinario, se podrán     rediseñar las medidas aplicables y, en su caso, plantear al Consejero Unitario responsable la externación anticipada del menor.

Artículo 34.-   Con base en los informes del Consejo Técnico, los Directores de los Centros otorgarán estímulos a los menores cuyo comportamiento se distinga: por su buena conducta, por el cumplimiento de las disposiciones de los propios Centros y su disposición para cooperar e integrarse al tratamiento.

Artículo 35.- Los menores internos que cumplan con las normas y lineamientos y que destaquen por su buen comportamiento, se harán acreedores a los estímulos siguientes:

I.-        Que el Director del Centro formule por escrito un reporte positivo de conducta, dirigido al Consejero Unitario, dejándose constancia en su expediente;

II.-       Participar mayor tiempo en las actividades recreativas y formativas;

III.-      Ser designado para integrar y participar en actividades que le signifiquen un aliciente personal;

IV.- Ser seleccionado para asistir a eventos especiales, deportivos, recreativos, culturales o de esparcimiento, dentro o fuera de los Centros, en compañía de personal técnico;

V.- La asistencia de sus familiares para presenciar su participación en los eventos recreativos o formativos, y

VI.- En caso de las menores internas, además de los estímulos anteriores, podrán hacer uso de los artículos de belleza para su arreglo personal.

Para el otorgamiento de los estímulos a que se refieren las fracciones II a VI se requerirá la aprobación del Consejo Técnico de los Centros y además la autorización del Consejero Unitario en el caso de la fracción IV.

Artículo 36.-   Cuando el menor responda favorablemente a las medidas de tratamiento, tomando en cuenta la naturaleza de la infracción, las condiciones en que se cometió y su perfil biopsicosocial, de conformidad con el informe de las áreas técnicas podrá recomendarse la salida de éste en fin de semana a eventos deportivos, culturales o de sano esparcimiento, bajo la coordinación de elementos del área técnica, previa autorización del Consejero Unitario correspondiente.

Artículo 37.- Se podrá otorgar a los menores estímulos por concursos, para lo cual se fijarán las reglas mínimas por las comisiones organizadoras que al efecto designen los Directores de los Centros, las cuales se harán del conocimiento de los menores de manera clara y oportuna.

Artículo 38.- El menor podrá, por conducto de su Defensor o abogado, solicitar la revisión de su expediente para obtener el otorgamiento de los estímulos previstos en estas normas.

Artículo 39.- Los estímulos se concederán de manera imparcial y razonada, con el objeto de favorecer una conducta positiva y el desarrollo biopsicosocial del menor. En consecuencia, se deberán evitar las discriminaciones en el otorgamiento de dichos estímulos.

CAPITULO VI

DE LA FORMACION Y CAPACITACION DE LOS MENORES

Artículo 40.- Las actividades formativas de los menores tendrán como finalidad fundamental fomentar buenos hábitos, que deberán aplicar en los distintos núcleos en donde se desarrollen, sea familiar o social.

Artículo 41.-   La formación escolar de los menores en los Centros de Tratamiento tendrá como finalidad fundamental fomentar los hábitos de estudio, la superación personal y la adecuación de los menores a las normas de la convivencia social.

Artículo 42.-   Los certificados que se expidan con motivo de los estudios realizados por los menores en los Centros de Tratamiento, de conformidad con el sistema de enseñanza de la Secretaría de Educación Pública, no contendrán referencia o alusión alguna a los mencionados Centros.

Artículo 43.- Cuando algún menor no apruebe el grado escolar en el que se encuentre inscrito, tal situación no será motivo para prolongar su internación en el Centro correspondiente.

Al concluir la medida de tratamiento, si el menor no ha finalizado el grado escolar en el que estaba inscrito, a petición suya se le permitirá terminar el mencionado curso en externación.

Artículo 44.-   Para que pueda llevarse a cabo el proceso de enseñanza y aprendizaje, las aulas de los Centros deberán contar como mínimo con pizarrón, pupitres, gises y borradores, con iluminación natural y artificial.

Artículo 45.- Cuando de conformidad con el programa de actividades de los Centros, los menores elaboren productos que se comercialicen, del importe de la venta se podrá destinar hasta el 50%, para amortizar la inversión en la materia prima utilizada, y el excedente se depositará en cuentas de ahorro individuales cuyos titulares serán los menores que intervinieron en la elaboración del producto, y del saldo correspondiente podrán disponer al concluir su tratamiento.

Los Directores de los Centros vigilarán el estricto cumplimiento de esta norma.

Artículo 46.-   A los menores que sean internados en los Centros de Tratamiento, se les asignará a un taller de capacitación conforme a sus aptitudes y edad, con el fin de que aprendan un oficio, otorgándoles previa evaluación el acreditamiento oficial respectivo en los casos que proceda.

Las actividades que se impulsarán preferentemente serán aquellas que tengan mayor demanda en el mercado de trabajo, incluyendo además de los oficios tradicionales, el aprendizaje de la informática básica.

Artículo 47.-   Los Centros contarán con una biblioteca básica que contenga cuando menos, libros de apoyo para la enseñanza fundamental y media, obras de literatura y divulgación científica, un ejemplar de la Constitución, otro de las normas internacionales que obligan a México en materia de Derechos Humanos, la Ley Federal para Prevenir y Sancionar la Tortura, el Código Penal y el de Procedimientos Penales, así como la Ley para el Tratamiento de Menores Infractores, de las presentes normas para el funcionamiento de los Centros y de los reglamentos internos, instructivos y manuales respectivos.

Se propiciará el entusiasmo de los menores por las lecturas adecuadas a su edad y se les prestarán los libros para su lectura fuera de la biblioteca.

CAPITULO VII

DE LOS SERVICIOS MEDICOS E HIGIENE

Artículo 48.-   Los Centros contarán   con servicio médico permanente para proporcionar con oportunidad y eficiencia la atención que los menores requieran.

Cuando el personal médico del Centro lo determine, porque así se requiera para el tratamiento correspondiente, o en casos de emergencia, el menor deberá ser trasladado a instituciones del Sector Salud.

Artículo 49.- Todo menor que ingrese en los Centros deberá ser revisado por un       médico, con el objeto de dar a conocer su estado de salud y su integridad física y mental. De haber alguna anomalía lo hará constar en el expediente y lo reportará al Director, prescribiendo el tratamiento que en su caso amerite el menor, o de ser indispensable su remisión a alguna institución especializada del Sector Público.

Tratándose de menores con adicción grave a las drogas o alcohol, que les produzca un impedimento físico o psíquico para la continuación del procedimiento, el Consejero Unitario dictará de inmediato la suspensión del procedimiento, hasta en tanto el menor esté en condiciones idóneas, de conformidad con la certificación médica respectiva, para afrontar el procedimiento fijado por la Ley. Con tal propósito se le remitirá a una institución especializada para el tratamiento que requiera.

Artículo 50.- Los hijos de las menores sujetas a tratamiento en internación que hayan nacido en los Centros, recibirán hasta los cinco años de edad atención pediátrica y estimulación temprana.

Artículo 51.- Cuando a juicio del servicio médico del Centro deba someterse al menor a una dieta especial, ésta será proporcionada durante el tiempo que se prescriba.

Artículo 52.-   El personal médico de los Centros velará por la salud física y mental de los menores, así como por la higiene general de los propios Centros. Con tal propósito, los Directores de los Centros organizarán programas de promoción para la salud y, con la aprobación del Consejo Técnico, fijarán los procedimientos para las intervenciones médicas de segundo y tercer nivel. Sin perjuicio de los anterior; tratándose de problemas graves de salud que requieran la intervención de personal médico especializado, y a solicitud de los representantes legales del menor, podrá permitirse a su costa, que médicos ajenos a los Centros examinen y traten al menor.

Artículo 53.- Los hijos de las internas nacidos en los Centros femeniles, se registrarán en los términos establecidos en el segundo párrafo del artículo 58 del Código Civil para el Distrito Federal en materia común y para toda la República en materia federal.

Artículo 54.-   Los responsables de los servicios médicos de los Centros, además de las actividades inherentes a su función, coadyuvarán en la elaboración y ejecución de los programas nutricionales y de prevención de enfermedades en los menores, vigilarán también que sean adecuadas las condiciones sanitarias de los propios Centros.

Es responsabilidad de dichos servicios médicos aplicar periódicamente pruebas clínicas de enfermedades que puedan comprometer la salud de los menores, así como realizar campañas de orientación sexual y hábitos de higiene personal.

El responsable de los servicios médicos de cada Centro cuidará que haya el material médico necesario.

Artículo 55.-   En los Centros para mujeres además de los servicios ya mencionados se proporcionará a las menores atención médica especializada durante el embarazo. Tratándose de servicios ginecológicos, obstétricos y pediátricos de emergencia, se solicitará el apoyo de las instituciones del Sector Salud.

Artículo 56.-   Los menores internos, salvo los débiles o enfermos, colaborarán en las actividades de lavado de sus prendas de vestir y su toalla, debiendo cuidarse que tengan siempre un juego limpio de repuesto. La ropa de los menores que padezcan enfermedades infectocontagiosas deberá ser aseada y tratada en lugares distintos de los destinados a la limpieza de la ropa de los menores sanos.

Artículo 57.-   Desde el momento de ingreso a los Centros se dará a los menores      jabón para asearse y para lavar su ropa de acuerdo con lo dispuesto en estas normas, papel sanitario, cepillo y pasta dental. A las menores que lo requieran, se les proporcionarán toallas sanitarias. Asimismo, se cuidará que tengan, cuando menos, una toalla de baño, una almohada y un jugo de la ropa de cama que se requiera según el clima.

CAPITULO VIII

DE LAS VISITAS

Artículo 58.-   Con la finalidad de promover la integración familiar y social del menor, los familiares de éste podrán visitarlos en los Centros. La visita se realizará los domingos, así como los días festivos que establezca el calendario oficial, en un horario de las nueve de la mañana a las trece horas; hasta tres personas podrán visitar al menor al mismo tiempo,       salvo aquellos casos en que a criterio del Consejo Técnico y como parte del programa de estímulos se considere pertinente la visita de un mayor número de personas.

En el cumpleaños del menor podrá autorizársele visita extraordinaria y hasta para seis personas.

Artículo 59.-   Toda visita se sujetará a las siguientes reglas:

I.-        Se tratará a los menores y a sus visitantes con absoluto respeto de su dignidad;

II.-       Se proporcionará a los visitantes, desde el momento de su registro, un gafete de identificación que deberán portar desde su ingreso hasta su egreso del Centro;

III.-      Se realizarán inspecciones de los objetos de los visitantes        cuidándose, al hacerlo, de no destruirlos y no contaminar los alimentos que lleven, los cuales se manejarán en forma higiénica;

IV.-     La revisión de una persona que entre en un Centro de Diagnóstico o de Tratamiento y de los objetos que porte, se llevará a cabo sin que se violenten sus derechos. Cuando haya presunción fundada de que alguien en su cuerpo o ropas, esta introduciendo objetos o substancias prohibidas, se conminará al    sospechoso para que los extraiga. Si no lo hace y mantiene su deseo de ingresar al Centro un miembro del personal médico del mismo sexo del visitante podrá revisarlo con la debida higiene y absoluto respeto, en presencia de un auxiliar del        mismo servicio médico;

V.-       Cuando se encuentre en poder de un visitante un objeto prohibido dentro del Centro, cuya posesión no constituya un delito, se le retendrá hasta el momento de su salida. Si el objeto encontrado es de aquéllos cuya posesión esta penada por la Ley, se pondrá al portador a disposición del Ministerio Público competente;

VI.-     Se permitirá la introducción de todo tipo de alimentos que mejoren la dieta de los menores. Cuando se trate de productos perecederos sólo podrán, introducirse porciones que puedan consumirse en el transcurso del día en que se reciban;

VI.-     Los visitantes tienen prohibido realizar actos de comercio dentro del Centro y entrar a él en estado de ebriedad ó bajo los efectos de drogas o estimulantes, y

VIII.-   En las zonas de acceso en los Centros habrá letreros visibles y claros en los que se especifiquen los requisitos de visita, así como los derechos y las obligaciones de visitantes y visitados en el transcurso de la misma. También se anotará en dichos letreros, a qué autoridad del propio Centro deberán acudir para presentar quejas.

Artículo 60.- Los Directores de los Centros organizarán programas de orientación, a fin de que los familiares del menor cuenten con información que puedan utilizar en la adaptación del menor, así como intercambiar experiencias sobre la problemática familiar y su entorno social.

Artículo 61.-   El personal de los Centros no podrá privar al menor de la visita de sus familiares o representantes legales, debiendo ajustarse a las presentes normas, así como a las demás disposiciones legales y reglamentarias. Se exceptuarán aquellos casos en que exista evidencia de que la familia            del menor ha intentado introducir a los Centros substancias y objetos prohibidos, o cuando por las características criminógenas de la propia familia, debidamente identificadas a través de los estudios biopsicosociales practicados al menor, se detecte interferencia negativa  con el tratamiento de que está siendo objeto.

A falta de familiares, podrá autorizarse la visita de amigos, previa valoración, mediante entrevistas que practique un trabajador social del Centro.

Artículo 62.- Los Directores de los Centros, previa aprobación del Consejero Unitario, podrán autorizar visitas extraordinarias cuando existan situaciones de emergencia tales como la enfermedad física o mental de un menor, o cuando su familia tenga algún problema o suceso trascendental.

Asimismo, en caso de enfermedad grave o fallecimiento del cónyuge, alguno de los padres, hermanos o el hijo de un menor; se le podrá permitir asistir al lugar donde se encuentre el familiar. A tal efecto, se adoptarán las medidas que requiera la seguridad del menor.

Artículo 63.- Los visitantes de los menores que no cumplan con el reglamento interno, se conduzcan irrespetuosamente con los propios menores, el personal de los Centros o alteren el orden de éstos, deberán abandonar los mismos y se les podrá suspender temporalmente la autorización para visitar al menor, a juicio del Director del Centro respectivo.

CAPITULO IX

DEL ORDEN Y DISCIPLINA

Artículo 64.-   Cuando un menor sea agredido o peligre su integridad, podrá ser remitido a un dormitorio individual para la aplicación del tratamiento médico que requiera, sin que tal circunstancia          se considere confinamiento. Previa valoración de la situación, al agresor y, en su caso, a los incitadores se les aplicará           la medida disciplinaria correspondiente.

Artículo 65.-   Las disposiciones de protección y seguridad previstas en estas normas serán ordenadas por los Directores de los Centros o por los funcionarios que los suplan, con la aprobación del Consejo Técnico, dejando constancia escrita debidamente fundada y motivada, en el expediente del menor.

Dichas disposiciones no excederán del plazo que, a juicio de los Directores, sea necesario para superar el problema que las motivó.

Con tal propósito, los Directores turnarán de inmediato los casos al personal médico y de psicología, para que formulen la evaluación y recomendaciones pertinentes para el tratamiento del menor.

Artículo 68.-   El orden y la disciplina se mantendrán con firmeza, pero no se impondrán más restricciones a los menores que las necesarias para       lograr la convivencia armoniosa, preservar la seguridad y aplicar con éxito las medidas dictadas por el Consejero Unitario. Las medidas que para tal propósito se apliquen tendrán un carácter técnico formativo.

Artículo 67.- Los menores que no cumplan con las obligaciones previstas en las presentes normas o transgredan las prohibiciones señaladas en las mismas, podrán hacerse acreedores a:

I.-        Amonestación verbal por parte del Director;

II.-       Reporte por escrito de la conducta indebida, emitido por el Director del Centro y dirigido al Consejero Unitario, con copia para el expediente;

III.-      Suspensión temporal de determinada actividad recreativa, y

IV.-     Cancelación de permisos que le hayan sido asignados.

Artículo 68.- La aplicación de las correcciones disciplinarias tendrá por objeto instruir al menor para que se abstenga de alterar el orden o la seguridad de los Centros y para que valore la importancia del cumplimiento de las normas a las que se encuentra sujeto.

Artículo 69.-   Cuando el menor sujeto a tratamiento interno infrinja en forma reiterada          las normas establecidas para los Centros, o cometa una falta grave, a    juicio del Director del Centro y con la aprobación del Consejo Técnico e informe previo para el Consejero Unitario, se podrá remitir al menor a la zona de retiro. En ésta contará con apoyo psicológico a fin de inducirlo a reflexionar sobre la necesidad de adecuar su conducta en forma positiva.

La permanencia en dicha zona no podrá exceder de cinco días, salvo casos de gravedad en los que el Director del Centro, con la aprobación del Consejo Técnico, considera necesario ampliar su permanencia.

En todos los casos, se deberá fundar la aplicación de la medida dando vista al defensor del menor, para que alegue lo que a su derecho convenga.

Artículo 70.-   Los menores que sean enviados a la zona de retiro no podrán permanecer más de cinco días en ella, salvo que transcurridos éstos previo dictamen médico y psicológico, subsistan las causas de gravedad que originaron la adopción de la medida, en cuyo caso podrá ampliarse la internación hasta por cinco días más. En todos los casos de aplicación de dicha medida deberá fundarse y motivarse, dando vista al     defensor para que alegue lo que a su derecho convenga.

Cuando un menor reincida en conductas conflictivas, que hagan necesario su retiro temporal del resto de los menores, deberá estudiarse, además de los factores médicos y psicológicos, la posibilidad de que el problema tenga su origen en algún desajuste bioquímico nutricional, en cuyo caso se procederá a proporcionar al menor los complementos que su nutrición requiera, durante el tiempo que el médico lo prescriba.

Artículo 71.- La determinación de enviar a los menores a la zona de retiro debe ser una medida de carácter excepcional. La valoración a cargo de los Directores de los Centros, a qué se refiere el artículo 69 de la Ley de la materia, deberá considerar lo siguiente:

I.- Edad del menor;

II.- Estado físico y psicológico;

III.- Características de personalidad;

IV.- Historia del comportamiento del menor;

V.- Evaluación en el tratamiento;

VI.- Reiteración en infracciones a las normas y reglamento interno;

VII.- Gravedad de la falta cometida, y

           

VIII.- Contexto bajo el cual se cometió la falta.

Artículo 72.-   Los menores internos que durante el tratamiento manifiesten problemas de adicción a cualquier tipo de droga o alcohol y alteren el orden, la disciplina y la seguridad de sus compañeros de los Centros o que reincidan en el consumo de los mismos, deberán ser trasladados a la brevedad a instituciones del Sector Salud o a instituciones privadas con las que se tengan celebrados convenios de concertación, para su curación y restablecimiento, á fin de reintegrarlos a las medidas de tratamiento a que estén sujetos.

Artículo 73.-   Los menores que se encuentren alojados en la zona de retiro deberán ser valorados por el médico, durante la visita matutina y vespertina. Cuando de la valoración que se practique se concluya que el menor presenta problemas de salud física o mental, se le comunicará al Director del Centro, a fin de que se adopten las medias adecuadas al caso.

Artículo 74.- La zona de retiro deberá contar con camas individuales y reunir condiciones de higiene adecuadas para una estancia digna, así como ventilación, luz y sanitarios.

Por ningún motivo podrá privarse a los menores recluidos en esta zona de sus tres alimentos diarios, ni de la lectura de materia adecuada para su adaptación social.

CAPITULO X

DEL PERSONAL TECNICO ADMINISTRATIVO

Artículo 75.-   La Unidad encargada de la Prevención y Tratamiento de Menores desarrollará periódicamente cursos de capacitación y actualización para el personal que labore dentro de los Centros, con el propósito de que cuenten con la preparación técnica, científica y humanitaria más idónea           para lograr una pronta y efectiva reincorporación social del menor.

Artículo 76.- El cuidado, la orientación y la coordinación de todas las actividades que los menores internados en los Centros desarrollen durante el día, estará a cargo del personal técnico adscrito a la Unidad encargada de la Prevención y Tratamiento de Menores.

Artículo 77.- El personal técnico de los Centros estará obligado, con respecto a los menores, a lo siguiente:

I.- Otorgar un trato digno y respetuoso a los menores,

II.- Escuchar, atender y brindar apoyo a los menores;

III.- Proveer lo necesario para que la convivencia de los menores se realice en forma armónica y respetuosa;

IV.- Atender que a todos los menores se les dote de ropa de uso personal y de cama, así como de enseres de limpieza y personal;

V.- Reportar al servicio médico de los Centros, cualquier alteración en el estado de salud física o mental de los menores;

VI.- Impedir que se ejerza coacción física, mental o moral, así como cualquier discriminación a los menores;

VII.- Vigilar que a todos los menores se les proporcionen tres alimentos al día;

VIII.- Proveer lo necesario para que su conducta hacia los menores sea equivalente a la de un buen padre de familia, y

IX.- Cuidar que el personal de vigilancia de los Centros no agreda verbal o físicamente a los menores o realice actos de comercio de índole alguna.

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Artículo 78.-   El personal técnico, administrativo y de seguridad adscrito a los Centros, además de las obligaciones que les señalen otras disposiciones, tendrán las siguientes:

I.- Cumplir con lo dispuesto por la normatividad del Centro;

II.- Asistir puntualmente a sus labores, cuidando su arreglo personal;

IIl.- Asistir y participar, cuando sea requerido en las reuniones de trabajo;

IV.- Establecer los vínculos de comunicación necesarios, con las instancias y áreas con las que sea preciso coordinarse, a fin de lograr el mejor cometido de sus funciones;

V.- Prestar los apoyos extraordinarios que soliciten sus superiores;

VI.- Colaborar con el personal del Centro desde su área de responsabilidad, con el objeto de lograr la incidencia positiva en el trato y cuidados a los menores;

VII.- Evitar introducir al interior de los Centros objetos o productos prohibidos conforme a estas normas y las del Reglamento Interno que emitan los Centros, para cuyo efecto se someterán a la revisión individual antes de ingresar a los citados Centros, y

VIII.- Las demás que les señale expresamente la superioridad.

Artículo 79.-   Queda prohibido al personal técnico, administrativo y de seguridad adscrito a los Centros de Diagnóstico y de Tratamiento:

I.-        Desatender las normas destinadas a salvaguardar la seguridad de los Centros;

II.-       Ausentarse de los Centros en su horario de trabajo, sin la autorización correspondiente;

III.-      Aceptar dinero, obsequios o dádivas de los menores, sus familiares o el personal de los Centros, aún de llevar a cabo funciones que tengan obligación de realizar o sean contrarias a la finalidad de su actividad;

IV.-     Actuar en común acuerdo con los menores para efectuar actividades que infrinjan la normatividad de los Centros;

V.- Realizar actos de comercio o intercambio con los menores, sus familiares o visitantes;

VI.- Privar a los menores de los objetos que les sean proporcionados;

VII.- Informar sobre la situación de los menores o el funcionamiento de los Centros, a personas no autorizadas;

VIII.- Introducir o consumir, en los Centros, cigarrillos, bebidas embriagantes o estupefacientes;

IX.-     Consumir alimentos en horas de trabajo sin la autorización correspondiente;

X.-       Fumar en el interior de los Centros, y

XI.-     Llevar a sus familiares a los Centros en horas de trabajo.

Artículo 80.- El personal de seguridad adscrito a los Centros, además de las obligaciones indicadas y las que les señalen otras disposiciones, tendrá las siguientes:

I.-        Cumplir con las órdenes, comisiones y consignas que emitan sus superiores;

II.-       Presentarse al   servicio debidamente    aseado, portando el uniforme reglamentario;

III.-      Portar durante su servicio en    lugar visible,     el gafete de identificación;

IV.-     Llevar el registro y control del personal y demás personas que acudan a los Centros;

V.- Revisar los vehículos que entren o salgan de los Centros;

VI.- Llevar a cabo la revisión en la aduana de los Centros, del personal, visitantes y demás personas que ingresen. La revisión que se realice será efectuada por personal del mismo sexo de los que ingresen;

VII.- Efectuar la revisión de objetos y alimentos que introduzcan los visitantes, en tal forma que se conserve la higiene y presentación de los mismos;

VIll.- Mantener el orden y buen comportamiento de los menores, así como reportar a las autoridades cualquier anomalía que se presente;

IX.- Informar de inmediato a las autoridades de los Centros de los actos ilícitos que se gesten o se generen, que puedan poner en peligro la vida o integridad física de los menores, el personal, las visitas o exponer la seguridad de los Centros;

X.- Vigilar e impedir en su caso, que las visitas no transiten en áreas diversas a las autorizadas;

XI.- Impedir la entrada de personas que pretendan acudir a los Centros bajo los efectos del alcohol o de cualquier tipo de droga, estupefacientes o psicotrópicos;

XII.- Dar trato digno y humano a los menores y abstenerse de realizar cualquier acción que vulnere sus derechos;

XIII.- Tratar con respeto al personal y visitantes que acudan a (os Centros;

XIV.- Impedir que los menores transiten por áreas restringidas y reportar a aquéllos que se encuentren sin autorización fuera de sus actividades programadas, y

XV.-    Coordinar la realización y conservación de la limpieza de las    instalaciones de los Centros;

Artículo 81.-   Los Directores de los Centros establecerán un sistema de supervisión para evitar conductas indebidas del personal de vigilancia que puedan influir negativamente en los menores.

Artículo 82.-   En caso de que el personal de los Centros realice conductas que pudiesen constituir algún delito, sin prejuicio de lo señalado en el artículo anterior, se dará intervención a las autoridades competentes.

Artículo 83.-   El personal de los Centros deberá tener buenos antecedentes de conducta, solvencía moral y los requisitos que fije el Catálogo de Puestos respectivo.

Artículo 84.-   Para ser Director de los Centros se requiere:

I.-        Tener título de licenciatura en el área de ciencias sociales o humanistas, y preferentemente en pedagogía, psicología o      educación especial;

            II.-       Acreditar conocimientos y experiencia mínima de dos años en el manejo y tratamiento de menores infractores;

            II.-       Tener solvencia moral, y

IV.-     No haber sido sentenciado por delito intencional.

Artículo 85.-   Para pertenecer al cuerpo de vigilancia de los Centros se requiere:

I.-        No haber sido sentenciado por delito intencional;

II.-       Acreditar estudios mínimos de secundaria o carrera técnica;

III.-      Aprobar los exámenes biopsicosociales que aplique la Dirección General  de Personal, y

IV.-     Cubrir los requisitos inherentes al perfil del puesto.

Artículo 86.-   Las autoridades de la Unidad de Prevención y Tratamiento de Menores otorgarán toda clase de facilidades a fin de que el personal de la Comisión Nacional de Derechos Humanos pueda tener acceso a todas las áreas de los Centros, previa identificación y presentación del oficio de comisión respectivo.

Artículo 87.- A los menores que hayan cumplido la mayoría de edad y que queden sujetos a tratamiento en Internación, de conformidad con el artículo 124 de la Ley, se les ubicará en una área especial, previa valoración del Consejo Técnico de los Centros, con informe al Consejero Unitario.

Artículo 88.-   La Unidad encargada de la Prevención y Tratamiento de Menores aplicará las medidas de orientación a que hace referencia el artículo 97, fracciones III, IV y V de la Ley, atendiendo a la naturaleza de la infracción, las circunstancias que le precedieron y el perfil biopsicosocial del menor.

TRANSITORIOS

PRIMERO.-    El presente Acuerdo entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

SEGUNDO.-  Se derogan todas las disposiciones de carácter interno de los Centros, que se opongan a estas normas.

TERCERO.- Para el debido cumplimiento del presente Acuerdo, los titulares de los Centros, proveerán lo necesario, a cuyo fin adoptarán las medidas conducentes.

CUARTO.-     La Unidad encargada de la Prevención y Tratamiento de Menores emitirá a la brevedad posible los Manuales de Organización y Procedimientos de los Centros, y sus Reglamentos Internos, con la finalidad de dotar a éstos de los instrumentos idóneos para que, previa capacitación y actualización del personal técnico, administrativo y de seguridad, se optimice la funcionalidad de los propios Centros.

QUINTO.-      La Secretaría   de Gobernación por conducto de las Unidades Administrativas competentes coordinará sus acciones con 1as instancias federal y locales,   y promoverá conveniosde concertación con instituciones privadas, para establecer vínculos integrales y permanentes para la prevención y atención de los menores.

México, Distrito Federal, a 19 de agosto de 1993.- E1 Secretario de Gobernación, José Patrocinio González Blanco Garrido.- Rúbrica.